martes, 7 de noviembre de 2017

Manta de ganchillo marinera

No es habitual que os muestre trabajos de ganchillo, porque si bien es una labor que me gusta mucho, por desgracia no he conseguido el mismo nivel de destreza que tengo con el patchwork. Sin embargo, de vez en cuando suelo hacerle un hueco en mi interminable lista de trabajos pendientes.



Hace ya bastante tiempo os mostré la colcha de ganchillo que le hice a mi hija y con la que me inicié en este tipo de labor. Más recientemente os mostré su versión clon, os dejo los enlaces por si queréis echar un "ojo". Mi hija la usa muchísimo cuando llega el invierno (me refiero a la primera versión, porque la segunda ya sabéis como anda el tiempo) Sin embargo, su hermano que andaba un tanto "celosillo", me pidió que le hiciese una para él.



Lo cual ha supuesto todo un problema porque ya sabéis que con los "chicos" es complicadísimo acertar. Después de mucho buscar en revistas, encontré una colcha con un diseño sencillo en tonos marrones que resultó ser lo suficientemente "masculina" como para conseguir el visto bueno del niño.




Sin embargo, los tonos marrones aunque me gustaban no iban demasiado bien con la decoración de su habitación, que es de estilo marinero; así que cambié los colores y tras las dudas iniciales que siempre me suelen torturar cuando inicio un proyecto de este tipo, creo haber conseguido una combinación acertada.


Lo más importante es que el niño está muy contento con su manta, aunque de momento no le haya podido utilizar porque el frío parece haberse olvidado de nosotros este año. La lana que escogí ha sido todo un acierto, porque aunque es acrílica no hace bolitas y además es muy suave y no pesa en absoluto. 


Para tejerla he utilizado un punto en zig-zag, que me parece muy original y que de algún modo me recuerda a las olas del mar. Como no me aclaraba con las instrucciones de la revista; creo tener una incapacidad congénita para entenderlas, busqué en internet y tuve la suerte de encontrar un tutorial donde explicaban como se hacía, y lo cierto es que más sencillo de hacer de lo que parece. El tutorial en cuestión es del canal de Trinidad de Tejiendo con corazón, a la que quiero darle las gracias porque sin sus explicaciones esta colcha no habría visto la luz del día.





Como modifiqué las dimensiones que venían en la revista, porque quería una colcha más grande, le pedí a mi marido que me hiciera un esquema a escala con las nuevas medidas y así tener una idea más clara del resultado final y calcular los ovillos necesarios para la labor.



¡Madre mía! no me extiendo más que este post comienza a parecerse sospechosamente a un testamento. Espero que este trabajo os haya gustado, yo por mi parte estoy encantada de haber podido hacer feliz a mi hijo. Hasta pronto y nos vemos en la próxima entrada.